Mantengo el poder y el propósito de la mente adolescente en mi edad adulta.
Me miro por fuera y me miro por dentro, interocepción y propiocepción espiritual, corporal y consciente. Me descubro con aceptación en lo cronológico y biológico, me celebro y renuevo en lo que acepto por mi estimulación cognitiva que mis músculos mentales, espirituales y físicos aún sin proteínas se hacen más fuertes.
Kiyo po no lo parece, pero los tengo, y espero que me respete, para que el chasis soporte el rugir y la potencia del motor que empuja como un muchacho de mirada impetuosa, apasionada y vehemente.
Emiliojo
No hay comentarios:
Publicar un comentario