Afán recaudatorio que lejos de preocuparse por el bienestar del ciudadano, lo grava y acosa con impuestos y tasas, sobre un teórico servicio, que ya paga con el
Impuesto de circulación.
Y todo esto sin garantizar aparcamiento, porque las plazas son las mismas que había antes del nuevo plan.
Todo Cádiz tiene un color, verde, azul y naranja para el ciudadano, y el color del dinero para el ayuntamiento y su gobierno.
Emiliojo
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