miércoles, 12 de agosto de 2026

El eclipse nuestro de cada día

- Kiyo, porque el eclipse…
- Que me deje.
Qué hartura de eclipse, si veo y vivo el eclipse todos los días. Si yo desde la orilla con el mar en medio, cada tarde veo ponerse el sol allá por la caleta. Si como decía Alejandro Sanz y cantaba Niña Pastori, Cádiz se bebe el sol, y lo más maravilloso, lo hace cada día al atardecer, y sin ánimo de lucro.
Afortunado por mi cotidianeidad, y agradecido al universo y su creador, mi Dios, por mi cielo.

Emiliojo

13 horas en urgencias

En urgencias , pacientes con dos, tres, cuatro y hasta cinco acompañantes.
Un acompañante está justificado pese a que hay veces que no es necesario, y quedaría a criterio de la persona no ocupar espacio, asiento y saturar la ya saturada sala de urgencias. No se cabe, gente de pie, la entrada de triaje igualmente saturada de gente.
El SAS tiene reventado a todo el personal sanitario, y la necesidad de más personal y medios es más que plausible. El MAP por Salud Responde da cita para más de 15 días.
El paciente, contribuyente está abandonado. Al personal sanitario ni un pero, solo agradecimiento y admiración. Los políticos y su partitocracia para echarlos a todos. Y la tropa, cuidémonos por favor, mirad por los demás, y actuar acorde a las normas y al contexto de n el que estáis, picha.

Emiliojo

26 de Julio

Hoy día de mi santo de mi segundo nombre, regálenme; besos, abrazos, oraciones y te quieros. Y si no te sale, bizums que no es lo mismo pero er dinero es er dinero.
Emilio Joaquín Enrique de la Santísima Trinidad González de la Muela.


Abrazos y Bizums

La vida va muy deprisa, y nunca se sabe. Abraza, besa, di te quiero, y haz Bizums…

Emiliojo

Campeones del mundo

Si lo pienso, si lo desmenuzo, si lo relativizo, si lo pongo de donde es, que todo ello sé y puedo hacerlo.
Vaya tontería, y que bobada, no es para tanto, no es esencial ni vital. Si lo importante desde lo global a particular, ni todo lo que hay en medio depende ni tiene que ver con todo esto.
Aún así, me ha hecho tan feliz, y tan disfrutón, como me hacía falta sentir y dejarme embargar, para destensar el arco y vivir en un hola qué tal, intrascente conectado con lo impermanente. Que lo proyecto como una borrachera abstemia, una exaltación de la amistad de media tarde de viernes loko, una calada que afloja la mandíbula, el ceño y la risa, sin humo ni grifa.
Pero me lleva hasta la emoción, por futbolero, español, adolescente eterno, apasionado de ojos abiertos desde el pecho hasta el beso, y enamorado de la vida hasta la intensidad no perdida desde mi adolescente interior eterno.
Soy campeón del mundo mundial, y así te juro que lo siento, mi media sonrisa me delata. Y tú y mi mirada contigo me hace verte y sentirte como una campeona del mundo, por serlo y lo sabe hasta tu cielo, por lo que vives, lo que regateas, defiendes, te propones y combinas, despejas, rematas y en equipo y familia participas.
Y tu compañero, amigo, humano, hermano o no, paisano o no, conocido o no, por lo mismo que a ella te miro escuchando la eterna y sencilla rima de “caaampeooness del muuuundo” con tantos bis como decidas rey.
Gracias fútbol, gracias vida y gracias a Dios por lo vivido. Y solo una diferencia con ellos, Dios no es español, básicamente porque eso es puro ego, nosotros españoles y afiliados somos de Dios y ya.

Emiliojo

El nervio vago y el amor de un padre

Papá nunca jugó al fútbol, nunca tuvo pelota. Mi papá nunca tuvo bicicleta, nunca tuvo plazoleta. Nunca jugó al contra, la lima, comer chuches, ni tuvo banco de pandilla donde sentarse al lado de la niña que me gusta.
Papá nunca fue adolescente, su infancia fue efímera, cumplió catorce y emigró de Santander a Cádiz, solo solito solo a casa de su hermana mayor, para trabajar en el ultramarinos montañés.
Los libros y el uniforme de papá eran de mandil y guayabera, y las asignaturas ser honesto y trabajador, misa diaria y los domingos el día del señor. Universidad católica y familiar de formación de transmisión oral.
Descubrir trabajando, aprender trabajando, amar trabajando, ser persona trabajando, ayudar al prójimo trabajando, hacer familia trabajando, rezar trabajando, ser hermano trabajando, ser marido y padre trabajando, ser amigo de sus amigos trabajando. Y vivir intensamente trabajando.
El contexto lo es todo, y tú con puntos ciegos que son los de tu época, siendo lo que vives y conoces, te amoldas y haces de lo que la vida te da, lo mejor de ti, una mejor versión que transmites a tus hijos.
Su mano la siento en la mía, su mirada me sigue dando calma y la paciencia que no tengo, su amor tierno, entero, sencillo y como buen montañés seco, vive en mí. Porque hablaba callado, como amaba y como trabajaba con el gesto, con respeto y sin miedo. Hoy la psicología es lo que pregona, escuchar el cuerpo, que atiende y siente antes que el intelecto, y sin saberlo unía con el nervio vago estómago, corazón y cerebro.

Emiliojo

Somos de colores, aparcando el coche

La zona verde en el nuevo plan establecido por el ayuntamiento es un impuesto de doble imposición encubierta, pagamos dos veces el uso de espacio público que ya mantenemos con nuestros impuestos. Convertir las zonas azules en naranja como en Asdrúbal , o zonas de libre aparcamiento en zona azul, es ejercer un doble pago por un derecho básico, vivir y tener coche en tu barrio.
Afán recaudatorio que lejos de preocuparse por el bienestar del ciudadano, lo grava y acosa con impuestos y tasas, sobre un teórico servicio, que ya paga con el
Impuesto de circulación.
Y todo esto sin garantizar aparcamiento, porque las plazas son las mismas que había antes del nuevo plan.
Todo Cádiz tiene un color, verde, azul y naranja para el ciudadano, y el color del dinero para el ayuntamiento y su gobierno.

Emiliojo

Definición de gentuza

Hay gente que es gentuza. Hay gente que no tiene decoro ni respeto, analfabetos e indigentes emocionales que rozan la psicopatía por su falta de empatía.
Hacer daño hasta romper lo más sagrado, y ni siquiera recoger actitudes y comportamientos que merecerían una orden de alejamiento cuanto menos.
Malditos, que matan y les roba el reloj y las botas a la víctima, metáfora de su tiempo y su camino.
Pasean golpes de pecho y cruces a golpe de trompeta y tambor, vestidos de lo que no son ni fueron nunca.
El karma es la falta de consciencia y alma, que es el único equipaje necesario en el tránsito del reino y del paraíso.

Emiliojo