Eso sí, si es con intención se llama,si no madrugar, amanecer.
Amanecer suena a nacer en segunda persona, lo que te convierte en espectador y disfrutón.
Madrugón, cuando eres chico te suena bien, sabe a excursión. De adolescente es contranatura y una pesadilla. Jovenes y adultos emergentes lo hacen despiertos, canalla camino de la cama.
Y los maduros y mablandos, lo disfrutamos sin más intención. Sus silencios, su noche de día, su luna compartida, su fresquete sugerente. Su luz renaciente, su solo yo, el mar y el cielo. Una meditaoracion que sabe a Dios.
Amanecer con horizonte, una atalaya sabor a sal, y rumor de playa.
Emiliojo
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