Porque si hablo de la mía, me compro una barca a pedales o siete cajas de valeriana, sin ánimo de lucro…
Total, que justo antes del men at work me dispuse a invitar a gasolina a mi passat, y cual mi no sorpresa cuando vi los precios de los combustibles fósiles.
Flipo que las bombas que tiran los fanfarrones, todavía humean, y ya han subido los precios con ánimo de lucro. Como si la gasolina que expenden fuera como la leche del día, cuando venía en bolsas y la había. Quiero decir, me puse a mirar para todos los lados y alrededores para ver si estaba el camión cisterna matrícula de Iran TPM, con la gasolina y el diésel acabados de ordeñar.
Si eso es hoy, no quiero “de pensar” la semana que viene dónde andará, y la factura del gas licuado me va a dejar helado bajo la ducha. Y mi coche no entiende de barcos, ni mi termo de fútbol… y goles son amores, o eso decía Manolo Escobar.
Emiliojo
No hay comentarios:
Publicar un comentario