viernes, 2 de enero de 2026

Hasta que Él me diga sí...

La etapa del yo, por mi. Ha finalizado, lo sabía pero no, fue intensa, dura, impulsiva, atrevida y ambiciosa. Sí así fue, no pudo ser de otra manera, siempre tardío cubriendo etapas a mi tiempo y forma, atípico y creyente bohemio. No fui malo pero sí humano, contextual y honesto, me tuve aunque no del todo cierto.
Me quise, pero no a cualquier coste, me quise y mal quise, siempre estuve al pie del cañón. Y fui el amigo que sabe que irá por ti pese a todo y pase lo que pase, aún a riesgo de lo que crees mío.
Hora de inspirar, no paro por ello de crecer y querer en sus dos acepciones. Primero yo, presencia y carisma, y estando en el camino del seguir aprendiendo, he de empezar, no me preguntes por qué, porque ni yo mismo lo sé. Pero esta la misión, soy instrumento de Dios, ángel de la guarda y por Jesús el Nazareno nombrado guerrero de luz sin sal. Soy tropa sin galones, pero guerrillero de la concordia, paciente, consultante, terapeuta y sanador, todo a la vez, sanarme sanando es mi misión.
Es el momento, todo lo que pasó tiene sentido, sigue sumando razones, conocimiento, experticia, y algún día cuando ya solo quede luz, seré sabiduría. Es tiempo del yo por ti. Y llegaremos hasta que el me diga sí…

Emiliojo

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